No hay peor sordo que Pepe Chedraui que no quiere escuchar y no hay peor ciego que Pepe Chedrauique no quiere ver.
El alcalde actúa igual que Guadalupe Taddei.
Es Pepe “Tadei” Chedraui.
Igual que la expresiente del INE, no entiénde que no entiénde.
El gobernador Alejandro Armenta Mier, literal y textualmente le condicionó al alcalde de Puebla, Pepe Chedraui que asuma un acuerdo mediante el cual pague el 50 por ciento del recurso que se destina a los trabajos de los trenes de maquinaria de pavimentación en la capital poblana.
Sólo falta que Pepe Chedraui siga en su terquedad de rechazar la coordinación administrativa, aunque haya aceptado sumarse al programa y al llamado del gobernador, porque lo de Chedraui, es el incumplimiento de compromisos.
Y es que el gobernador tiene razón, la obligación de dotar de servicios como la pavimentación, a una ciudad, es del ayuntamiento, es más, es una obligación constitucional, que hasta la fecha el pillo de Chedraui ha evadido.
Hay que recordar que el gobierno del estado ha realizado la pavimentación y rehabilitación de más de cinco mil calles, loque representa una cantidad enorme de recursos, de maquinaria, de horas hombre, literal, en tiempo récord.
Es más, Pepe Chedraui ni siquiera ha apoyado los trabajos de pavimentación del gobierno estatal en la capital poblana, con el abanderamiento y seguridad a los trabajos.
El desdén del presiente municipal no es nuevo.
Es una conducta política y una forma de gobierno que el mismo ha provocado que lo estigmaticen como irresponsable y huevón.
La misma actitud existe en la vía pública, en donde cada quien instala lo que quiere, ya sean negocios en la vía pública, anuncios, o estructuras de publicidad sin cumplir con la regulación de las calles.
El gobernador Alejandro Armenta ha sostenido públicamente que el alcalde de Puebla es su amigo, es más, es su compañero, pero amigos como Pepe, a nadie se le desean.
Si ya en las cinco mil calles, el alcalde se negó a colaborar, ojalá y que este ultimátum sea suficiente para que ponga su parte, es decir, el 50 por ciento de los costos de las próximas siete mil calles que el gobierno del estado tiene proyectado pavimentar.
Creo que alguien debe de informarle al alcalde y traducirle en buen español, que mejor se ponga a trabajar, cosa que no ha hecho en dos años, y que se olvide de la mafufa reelección.
Y de paso, que ya, deje de hacer negocios, porque de corrupción.





