Por Rubén Díaz Avelino
La corrupción de Pepe Chedraui a costa del recurso de los poblanos no tiene llenadera.
Primero se agandalló la vía pública con ParkiMovil, un negocio de sus amigos panistas que sigue en la zona gris de la corrupción a la que éste alcalde está muy acostumbrado.
Ahora con total descaro, recurre a la instalación de estructuras publicitarias en forma de paleta con relojes digitales en donde se difunde publicidad de empresas privadas, es decir, cede la vía pública la contaminación visual y a la corrupción, como es su costumbre.
Pepe Chedraui aprovecha su puesto de alcalde para pararse en esa línea imaginaria que divide lo legal de lo ilegal, pero recurrentemente este fantoche pisa con su caro calzado, la nebulosa zona de lo ilegal.
Y fiel a los principios que lo rigen, como corrupto, las estructuras publicitarias, las otorgó a la empresa beneficiaria en lo oscurito.
Los permisos que necesitaba, se le dieron a la empresa el mismo día en que ésta los solicitó, pero a espaldas de los regidores.
La empresa Global, tiene permiso para colocar 40 pantallas de este tipo, en distintos puntos de la capital, el permiso del edil en favor de la empresa, es con el único objetivo de permitir a empresas privadas usufructuar el espacio público mediante un lucro indebido.
Según el alcalde, al que ya ni en Morena lo quieren, estos instrumentos tienen varios beneficios, tales como iluminación, lo cual no es cierto, y que incluye botones de pánico, lo cual es dudoso y conexión Wi-fi, que es sólo una falacia.
El edil de pacotilla se ampara en lagunas legaloides del Código Reglamentario Municipal, porque el permiso, supuestamente se le dio a la empresa mencionada, siempre y cuando ofrezca beneficios de carácter social, los cuales son inexistentes.
No sólo es legal, sino que carece de transparencia, pues desde el principio, le ocultaron a los regidores los pormenores del servicio.
El edil, como el fantoche completo que es, sólo atina a encabronarse y a dar argumentos pueriles.
Antes de permitir más contaminación visual, lo primero que debe de hacer el edil, es limpiar la ciudad, retirar estructuras metálicas que incumplen con alguna función, como los teléfonos públicos que ya no se utilizan, anuncios instalados en la vía pública sin permiso alguno, restos de metales a ras de piso por todas partes, cables que cuelgan, paraguas y toldos sin permiso.
Todo lo anterior hace de la ciudad, una ciudad con problemas de desplazamiento peatonal, en donde no se aplica la ley y los habitantes viven en la absoluta anarquía.
Es tal el rechazo a estos relojes, pero sobre todo a lo que representa Pepe Chedraui, que las estructuras ya han empezado a ser vandalizadas, y las seguirán vandalizando, porque así materializan los ciudadanos, el rechazo al abuso del poder de este edil fantoche, corrupto y cínico.
En lo personal, celebro cada daño y afectación que le hacen a este nuevo negocio de los relojes digitales, porque cada daño es una mentada de madre a Pepe Chedraui.






