-Militantes de la 28 de Otubre, infiltrados en la manifestación son señalados por incendiar una unidad de transporte articulado
Por Rubén Díaz Avelino
La manifestación de alumnas de la Escuela Normal Rural “Carmen Serdán” de Teteles de Ávila Castillo pasó de una protesta pacífica a un episodio de vandalismo con el incendio de un autobús de la Red Urbana de Transporte Articulado “RUTA”, en el bulevar 5 de Mayo, la conflagración de la unidad fue impulsada por la 28 de Octubre.
La manifestación organizada por las estudiantes inició de forma pacífica después de las 14 horas.
Las normalistas llegaron al bulevar 5 de Mayo a bordo de dos autobuses de la línea Vía, que secuestraron en Teteles de Ávila Castillo, donde se encuentra el campus de la unidad educativa.
Las jóvenes pretendían llegar a Casa Aguayo, pero elementos de la Policía Estatal se los impidieron, por lo que las inconformes decidieron cerrar el bulevar; impidieron la circulación en ese crucero y bloquearon el paso de las unidades de transporte RUTA en el carril confinado, impidieron la movilidad de miles de personas que usan ese servicio público para sus traslados.
La protesta se prolongó hasta las 6 de la tarde, a esa hora, llegaron militantes de la 28 de Octubre.
A partir de la presencia de los dirigentes de dicha organización, la protesta se radicalizó, y las acciones se tornaron violentas, peatones que caminaban a su destino por la suspensión obligada del transporte, estuvieron en riesgo, incluso algunas fueron agredidas de forma verbal y física, sin que hubiera lesionados.
A pesar de que personal de la Secretaría de Gobernación, ofreció diálogo, las alumnas y la 28 de Octubre rechazaron formar una comisión para ingresar a una plática en las oficinas gubernamentales.
Acto seguido, echaron gasolina y llantas que tenían preparads, las colocaron al interior de una unidad de RUTA, con un valor aproximado de 5 millones de pesos, y le prendieron fuego en el crucero del bulevar 5 de Mayo, las llamas envolvieron el vehículo de transporte colectivo y en minutos se redujo a cenizas.
Ante ese evento, las autoridades y las normalistas decidieron cancelar el diálogo; ya no había condiciones de negociación y ante el rumor de que la protesta iba a escalar a más incendios, el gobierno decidió actuar mediante la Policía Estatal, para evitar más siniestros, pues las estudiantes y personas encapuchadas, presuntamente de la 28 de Otubre, iniciaron una fogata y anunciaron más siniestros.
Ante la llegada de decenas de elementos de la Policía Estatal, y la aplicación de un dispositivo en respuesta, para evitar más quemas, las estudiantes abordaron los autobuses secuestrados en que llegaron.
Para entonces, decenas de patrullas bloquearon el paso a los autobuses y exigieron una revisión para desapoderar a las estudiantes de posibles explosivos y materiales inflamables.
En un principio, las normalistas se resistieron, pero con el paso del tiempo, permitieron la revisión de la policía con la supervisión de personal de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Puebla, quienes verificaron que se respetara la integridad de las jóvenes.
Para entonces, los encapuchados se habían ido.
Una vez que la revisión terminó, las normalistas dieron por concluida la protesta y nuevamente rechazaron el diálogo, por lo que personal de la Secretaría de Gobernación les ofreció retomar el diálogo pacífico en otro momento, sin vandalismo que afecte a terceros.
Luego, las estudiantes se fueron y al lugar acudió personal de la Fiscalía General del Estado, para iniciar una carpeta de investigación con el objetivo de esclarecer los hechos, deslindar responsabilidades y tener información de lo sucedido para dar con los presuntos responsables de los hechos de violencia y daños por incendio al transporte público, sobre todo por las personas que infiltraron la protesta de las alumnas.





