Por Ismael Rojas Cuellar
Aunque prometen menos azúcar y menos calorías, los refrescos “light” o “cero” no son sinónimo de salud. Así lo advirtió el secretario de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz, al señalar que estas bebidas alteran la flora intestinal y pueden detonar complicaciones graves en el organismo.
“Light no significa salud”, subrayó el funcionario durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, donde expuso que los endulcorantes artificiales empleados en estas fórmulas favorecen que bacterias intestinales protectoras se conviertan en dañinas.
La Profeco, en ediciones de 2021 y 2023 de la Revista del Consumidor, ya había señalado que los refrescos comunes suelen contener azúcar de mesa o jarabe de maíz de alta fructosa. Mientras que en los llamados “cero” o “sin calorías” se sustituyen por edulcorantes como aspartame y acesulfame K, que aunque reducen el aporte energético, no eliminan los riesgos.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, el consumo habitual de refrescos —sean normales o sin azúcar— está vinculado con enfermedades cardiovasculares y diabetes mellitus, dos de las principales causas de muerte en México durante 2024.





