-Sicarios del CJNG dejaron los restos en una hielera, a unos 5 metros del C5, en donde incendiaron un automóvil Aveo sin ser detenidos
-La víctima fue levantada la madrugada del domingo en el restaurante Mochomos de la Plaza Solesta, en Angelópolis
La madrugada del domingo, un grupo de sicarios con equipo táctico y armas largas llegaron en dos camionetas a la Plaza Solesta, en la entrada del restaurante Mochomos, “levantaron” al empresario veracruzano César Eduardo Garrido Celaya y en menos de dos minutos se lo llevaron.
Y la madruga del lunes, a las 04:00 de la mañana, el mismo grupo de sicarios llegó a bordo de un automóvil Chevrolet Aveo a las instalaciones del C-5, sede de la Secretaría de Seguridad Pública, localizada en el Periférico Ecológico, en Cuautlanzingo, en donde detuvieron el automóvil, bajaron una hielera donde iban los restos del empresario, le prendieron fuego y dejaron un narco mensaje con la firma del CJNG.
El empresario tenía sólo 24 años, se dedicaba a la compra-venta de tractocamiones, refacciones y unidades pesadas y de trabajo, era originario de la ciudad de Coatzacoalcos, y al parecer había huido de esa ciudad y se ocultaba en la capital poblana.
El sábado que fue levantado, cenaba con su pareja, pero antes de dejar el sitio, discutieron álgidamente, al grado de que la mujer se negaba a subirse a la camioneta Porsche color blanca, placas TUG-33ª, que el valet parking, acababa de estacionar para que el empresario y su pareja la abordaran.
En esos instantes, a las 02_:45 horas, el grupo de sicarios se aproximó y en segundos lo “levantaron”, se lo llevaron en la primera camioneta y la segunda los seguía en calidad de escolta.
Las primeras investigaciones, refieren, que además de la camioneta Porsche del empresario, el personal del valet parking, también habían llevado una camioneta Kia Seltos, propiedad de la mujer, de nombre Fernanda, quien labora en el Poder Judicial de Puebla. Ella, al ver el “levantón”, logró alejarse al interior del restaurante, mientras los sicarios se alejaban con su víctima.
Dos horas después de los hechos, los padres del empresario y un hermano, acudieron a la Fiscalía General del Estado, para denunciar lo ocurrido, con lo que, de acuerdo al prestigiado portal de noticias Latinus, se inició la carpeta de investigación 1378/2024, perteneciente a la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos de Desaparición Forzada de Personas.
Esa misma fiscalía, determinó, que los restos dejados por sicarios Enel C-5, son del empresario César Eduardo Garrido, por lo que continuarán las investigaciones sobre la acción criminal ejercida por sicarios pertenecientes al Cártel Jalisco Nueva Generación que operan en la capital poblana.






