El voto, cuando se ejerce, es la principal garantía de que México siga en el modelo democrático, pero ejercer el voto también es un derecho y una obligación de todos los ciudadanos mexicanos, su voto define el futuro del país, pero también el de sus hijos, el voto no es cosa menor.
En los gobiernos autoritarios se inhibe el voto, y para muestra tenemos por ejemplo a la dictadura cubana, la de Nicaragua, la de Venezuela o países absolutamente totalitarios como Corea del Norte o Irán, en donde los dictadores, los ayatolas o los generales, dictan lo que deben y no deben hacer sus ciudadanos.
Regularmente, los gobernantes con talante autoritario, creen tener siempre la razón, y aún cuando son conscientes de no tener la razón, imponen su voluntad, les gusta que los adoren y los idolatren, son desagradables narcisistas, y en muchos casos no sólo ellos y sus familias cometen delitos y se enriquecen, los autoritarios matan, y no sólo a las democracias, también a las personas.
Crean enemigos o guerras para mantener el poder.
Son las elecciones la única garantía para evitar que los gobiernos sean antidemocráticos.
Y es el voto el que permite la alternancia.
En las elecciones que vienen, es imperativa la participación de los jóvenes, esos a los que a todos los partidos se les dificulta llevarlos a las urnas, son los jóvenes el grupo poblacional más difícil de manipular, pero también son los jóvenes, los más difíciles para ejercer su voto.
Para los jóvenes, debería ser una emoción su primera participación, son ellos quiénes están obligados a tener una mayor consciencia sobre la democracia y sólo ellos pueden impedir que sólo prevalezca un grupo o una persona en el poder.
El ejercicio democrático del voto, lamentablemente no vive su mejor momento, es un agravio para unos y para otros que se vote por una dádiva o un programa social.
Las mujeres votan más que los hombres, y en esta ocasión, lo más probable es que una mujer sea la próxima presidenta de la República, por primera vez, por eso es importante que sea la menos peor, o la que menos le deba la cargo a una persona en el poder.
Los jóvenes, mujeres y hombres representan casi la tercera parte del electorado, y lo más sano para el país, es que en la elección que viene, las personas salgan masivamente, entusiastamente, alegremente a votar.






