Un elemento de la policía del municipio de Tepeaca, presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado, por los delitos de amenazas, discriminación, abuso de autoridad e intimidación, que en su conjunto resultan en violencia de género.
Lo irónico aquí, es que quien cometió estos delitos que ya investiga la Fiscalía, es Fernanda Serrano Ortiz, quien trabaja dentro de la presidencia municipal de Tepeaca, pues es la titular de la Unidad de Atención Inmediata a Mujeres.
Es decir, quien está obligada a prevenir, garantizar y proteger cada uno de los derechos de las mujeres, empezando por las que se encuentran en su entorno, se dedica, literalmente a realizar comentarios denigrantes y despectivos por el aspecto físico de la uniformada a su cargo, y lo hace de forma sistemática y reiterativa, a grado tal de afectar emocionalmente a una mujer, que está a su mando, es decir, la funcionaria abusa de su posición de poder para humillar a otra mujer.
El problema es que el día 5 de septiembre del año en curso, los comentarios despectivos fueron a gritos y con ira, y literal, la funcionaria le reclamó a su subalterna, que tenía sobre peso y que así no podía trabajar con la velocidad que ella lo requería.
Incluso le dijo que no entendía porque el municipio contrataba a personas obesas, y que no sirve para trabajar con el peso que tiene, incluso le señaló que por ser gorda el uniforme se le ve muy mal, y la amenazó con mandarla a arrestar si no bajaba de peso de forma inmediata.
La quejosa afirmó que la funcionaria aprovecha cualquier oportunidad para denigrarla, incluso la regañó por cargarse de maquillaje, al grado de decirle que la pintura la hace más grotesta, y la compara con cuanta caricatura obesa quiere, o se refiere a ella como CuriosMexican.
La queja, en vez de ayudar a la afectada, hizo que la funcionaria la amenazara el día 10 de septiembre, cuando le advirtió que se anduviera con mucho cuidado porque no le gustaban los policías marrulleros, incluso le hizo señas con las manos en forma de puño cerrado, en señal de una posible golpiza.
Esta situación no es rara, se presenta en muchos municipios en donde los hombres aún no superan su descontrolado machismo, por esa razón el estado promueve que las mujeres ocupen cargos de mando, y que en los casos donde se trate de la protección o prevención de daños o afectaciones a mujeres, que en éstas haya mujeres, precisamente, pero creo que aquí la administración del gobernador Sergio Salomón debe poner una lupa muy grande.
Y es que si alguien se esfuerza por establecer las bases para que las mujeres sean respetadas, es el mandatario, cuyas políticas en ese sentido, protegen a la mujer y previenen delitos o riesgos en contra de la violencia en contra de las mujeres.
Y un dato más, el alcalde de Tepeaca debe de valorar que Serio Salomón fue alcalde de ese municipio, y diputado de esa cabecera, por lo que fácilmente va a enterarse de lo que sucede ahí.





