VERTICAL
La columna de la casa
Por Rubén Díaz Avelino
Miguel Barbosa: Gobernar sin gobernar
El gobernador Miguel Barbosa Huerta es un mandatario que gobierna sin gobernar.
Y dicho con el respeto que merece, pero con la firmeza que se requiere, Miguel Barbosa Huerta tiene problemas de agudeza visual y físicamente depende de las cuatro personas de su entorno que son quienes regulan sus decisiones, pero con base en fobias, amiguismo o conveniencias o hasta en chismes de su círculo cercano.
La consecuencia es que el gobernador ha abierto muchos frentes, más de los que generó el extinto Rafael Moreno Valle Rosas y eso ya es mucho que decir, pero el finado tomaba decisiones, buenas o malas, pero nadie decidía por él y así, se ganó el odio de mucha gente, y a mucha gente hasta le convino su muerte o en otros casos hubo quien se sintió feliz.
Los gobernantes que ejercen el poder con soberbia, una vez que dejan el poder, lo único que se encuentran es el desprecio de la gente, pues el poder no es para siempre; los cargos tienen una fecha de caducidad y quien abusa del poder, una vez que ya no lo tiene, ya no es nada porque su autoestima y sus valores los sostuvo sólo con autoridad, con amenazas y con groserías, y eso es algo que no se olvida.
Incluso quienes se encuentran en la órbita del gobernador, deben saber que llegado el momento enfrentarán reclamos, reprobación y hasta humillaciones porque se les subieron un escalón y se marearon, ejercieron acciones con desprecio y sin humildad.
Precisamente la humildad es la característica que permite a las personas retornar a sus feudos cuando los periodos de poder fenecen. Y más de quienes están vinculados a los medios de comunicación, esos saben lo que les espera. O debieran.
En el lado de los medios, los golpeadores de los teclados saben que sólo hay que esperar pacientemente para cobrar facturas, pues insisto, los cargos públicos tienen fecha de caducidad, los periodistas no tienen fecha de caducidad.
Pero retomando el caso del gobernador, todos saben que no puede ejercer el poder a plenitud, para todo es auxiliado y que bueno que haya personas dispuestas a ayudarlo, algunos por la conveniente nómina, que son los más, pues el mandatario no puede valerse al cien por ciento el mismo.
Y por eso no puede ejercer el poder a plenitud, para todo hay un círculo de personas que ven y saben lo que hace y no puede hacer nada que nadie pueda saber.
Por ahora tiene poder, pero hasta quienes están cerca del el, lo van a traicionar una vez que rinda si Quinto Informe de Gobierno, si no es que antes.
El gobernador desconoce desde ahora cuánta gente de su gabinete ya pactó con Ignacio Mier Velazco, y cuánta gente ya hizo compromiso con Alejandro Armenta Mier.
Barbosa se va a quedar sólo, porque el grupo al que pertenece a nivel federal, ni siquiera va a figurar en la carrera presidencial cuando haya (Bendito sea Dios) que reemplazar al incompetente que mal gobierna al país.
Miguel Barbosa sólo la lleva con Ricardo Monreal, pero antes que Monreal, está Claudia Sheimbaun, la encargada de Obrador en el negocio de la Ciudad de México, luego figura Marcelo Ebrad, quien es una de las pocas piezas que se salvan de la 4T, pero necesita ponerse un tapa rabos, andar descalzo y usar plumas en el cabello para que lo vea bien AMLO, en tercer lugar está el hombre que no se baña y que eructa diarrea por la boca, Gerardo Fernández Noroña y después de ellos los aliados del PT y el Verde, y ya después viene Ricardo Monreal, el único hombre en la línea federal con quien el gobernador de Puebla la lleva bien.
En verdad hay alguien que quiera seguir en el grupo de Barbosa.
Por eso sostengo, ahora mismo Barbosa no ejerce el poder, y tan no lo ejerce que tiene que mandar a la cárcel a sus enemigos, en algunos casos muy bien hecho, pero esa rapidez y eficiencia debiera ser para todos los casos, no sólo para sus enemigos.
Y por esto último, también sostengo que Barbosa se quedará completamente sólo, y no los periodistas que lo alaban y defienden van a estar con él, ellos buscarán la sombra de otro árbol y lo dejarán sólo como dejaron sólo a Marín, a Melquíades, a Moreno Valle y a todos los que han servido, el gobernador debe saber que ellos se alquilan sólo por sexenio y trienio.
Que no cuente con ellos.





