Al iniciar su segunda administración municipal en Puebla capital, Eduardo Rivera Pérez recibe el centro histórico con cinco mil vendedores ambulantes, además de los vendedores informales que se encuentran en parques, centros de abasto, hospitales y las arterias más importantes.
El ambulantaje es uno de los principales problemas que hereda el nuevo alcalde de la administración de Claudia Rivera Vivanco, de Morena.
Se llama Jorge Antonio Cruz Lepe, es titular de la Secretaría de Gobernación Municipal y será el encargado de resolver la herencia que les dejó la administración que ayer concluyó.
A pesar de que es un problema real, sin que eso signifique criminalizar la venta informal de productos, el funcionario dijo que privilegiarán el diálogo a partir de la próxima semana, mediante reuniones con dirigentes de las diversas agrupaciones para llegar a una ruta de solución para lograr un reordenamiento comprensible.
Como es sabido, el ambulantaje representa un problema de seguridad pública, de gobernabilidad y de formalidad en la venta de productos para evitar que el fenómeno sea un instrumento de la comercialización de productos de dudosa procedencia.
Junto al ambulantaje se encuentra el fenómeno de la prostitución, pues representa un flagelo para la salud, la trata de personas que es lo más cercano a la esclavitud moderna y el abuso de una actividad remunerativa a partir de la violación de la ley y las normas de convivencia.






